🌙 Cuando la luna empieza a decir su nombre

 Recién salida, la luna se deja ver entre los caldenes, como quien no quiere interrumpir. No hay apuro. La luz se filtra suave, como una bendición que no necesita palabras. 

El monte la recibe en silencio, y yo también. En ese instante, todo parece estar en su lugar: la tierra, el cielo, la espera, la fe.



Luis Varela

🌾 Reflexión 

A veces, basta mirar cómo la luna se asoma entre los caldenes para recordar que la belleza no grita: susurra. La creación habla en voz baja, y quien se detiene a escuchar descubre que lo cotidiano está lleno de señales.

La fe también aparece así, como la luna: despacio, fiel, sin estridencias. Y nosotros, si aprendemos a mirar, podemos encontrar en cada noche una promesa.

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