La fe que se mete por la ventana

Esta mañana, mientras preparaba un café, la luz entró por la ventana y dibujó una sombra sobre la mesa. No era una imagen extraordinaria, pero algo en ella me hizo detenerme.

Pensé en cuántas veces Dios se manifiesta así: sin ruido, sin espectáculo. En lo cotidiano. En lo que no se publica, no se aplaude, pero transforma.

Como diácono, muchas veces me preguntan dónde está Dios cuando no hay misa, ni sacramento, ni comunidad reunida. Y yo suelo responder: está en la espera, en el gesto amable, en el cielo que cambia de color.

Este blog nace como una forma de compartir esa mirada. No para enseñar, sino para acompañar. Para decir: “yo también lo vi, yo también lo sentí”.

Gracias por leerme. Que esta ventana siga abierta.


Comentarios

Entradas populares de este blog

Los lirios del jardín y la fe que florece

Proyecto: La Fe en lo Cotidiano